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cuidados ,enfermedades y razas de perros

cuidados ,enfermedades y razas de perros cuidados de tu perro

CASA O ALOJAMIENTO: EL PERRO MERECE COMODIDAD

Primero asígnale un lugar a tu perro. Puede ser dentro o fuera de la casa, sólo fíjate que en él se pueda resguardar del sol, la lluvia y el frío. Si va a vivir dentro de la casa, escoge un espacio especial para colocar su cama. Tu perro debe tener su propio espacio.

Mantén siempre limpio el lugar donde habita tu perro, además de seco y ventilado, para que no guarde humedad, calor ni malos olores. Es lo mejor para el perro y para ti.

Nunca uses desinfectantes comunes en el hogar, como cloro, limpiadores para pisos, para vidrios, etcétera. Puedes usar detergente, pero debes enjuagar muy bien la casa para no dejar residuos, porque ocasionan alteraciones en la piel de los animales, las cuales pueden llegar a ser graves.

Tampoco utilices insecticidas, a menos que tu perro no esté en contacto con estos productos. En todo caso, después de la aplicación ventila perfectamente el área por lo menos cuatro o cinco horas antes de que tu mascota esté en el lugar. Los insecticidas le causan intoxicaciones severas y hasta la muerte.

Jamás dejes venenos o productos para exterminar fauna nociva, como venenos para ratas, cucarachas, alacranes, etcétera, al alcance de tu perro, porque estos productos pueden matarlo en pocas horas si no los atiende inmediatamente el veterinario.

Los accesorios ideales para alimentar y darle agua a tu mascota están hechos de aluminio porque este material no se oxida y es fácil de asear. Además, tu perro no podrá mordisquearlos. También son aceptables los accesorios de plástico, siempre y cuando tu perro no los destruya. Es importante que escojas el tamaño de los utensilios en proporción al animal y que consideres el número de animales: cada uno de ellos debe tener su propio plato, para evitar pleitos o que alguno se quede sin comer.

Los huesos de carnaza son ideales, porque además de servir como juguetes, son efectivos para limpiar los dientes y fortalecerlos. Son especialmente útiles cuando los cachorros destruyen las cosas del hogar. Te conviene comprar al menos uno a tu perro.

Las pelotas deben ser proporcionales al tamaño de tu perro. Nunca deben ser pequeñas porque tu mascota puede tragárselas y causarle diversos trastornos o hasta la muerte por obstrucción. Tampoco deben ser de esponja ni plástico flexible –pelotas inflables–, pues al morderlas es fácil que tu perro trague fragmentos del material, y con el tiempo tenga trastornos intestinales severos.

Se recomiendan los muñecos de trapo.

¿Cada cuándo debes bañar a tu perro? Debes bañarlo cada tres o cuatro semanas, para evitar el exceso de humedad en la piel y, como consecuencia, su resequedad.

¿Con qué debes bañarlo? Usa agua tibia y jabón neutro, con el fin de evitar enfermedades de la piel, como resequedad, caspa, urticaria, etcétera. Si el animal tiene parásitos externos como pulgas o piojos, báñalo con algún jabón especial, como jabón del Perro Agradecido, Asuntol o alguno recomendado por tu veterinario.

Nunca uses champú, acondicionadores, ni detergentes, porque resecan la piel, causan caspa, o problemas que pudieran llegar a ser graves.

Cepillado. Si tu perro es de pelo largo cepíllalo a diario con una carda especial –cepillo para perros– y si es de pelo corto, cepíllalo por lo menos 3 veces a la semana para mantener la sedosidad y brillo del mismo.

Uñas. Si tu perro vive dentro de la casa es necesario que le revises las uñas, porque en esas condiciones las uñas no se desgastaran naturalmente y crecen en exceso. Esto le causará molestia al caminar, dolor e, incluso, se le pueden enterrar y producir abscesos. Mejor recórtalas cada dos o tres meses con la ayuda del veterinario, según sea el caso.

Oídos. Son una parte fundamental de la anatomía de tu perro. Junto con el olfato, los perros piensan con este sentido; quizás lo usan más que la vista. Por tanto, debes limpiar los oídos de tu perro con detenimiento y cuidado por lo menos una vez al mes. El procedimiento es relativamente sencillo. Puedes utilizar agua oxigenada o un poco de vinagre rebajados con la misma porción de agua. Limpia la oreja de la parte interna –la que está en contacto con el cuerpo– con un algodón mojado con alguna de las sustancias mencionadas, cuantas veces sea necesario hasta que queden bien limpias. Posteriormente, con una mano levanta la oreja y con la otra moja un algodón limpio; exprímelo lo más posible dentro del oído. De inmediato, oprime ligeramente la parte baja del oído –no de la oreja–, y dale un ligero masaje por unos segundos. Deja que tu perro sacuda la cabeza para que expulse el exceso de líquido del oído. Por último, con un algodón seco limpia la parte interna de la oreja y del conducto auditivo. Repite el mismo procedimiento para limpiar el otro oído. Desde luego, para que lo hagas bien, necesitarás algo de práctica.

Sacos anales. Comúnmente olvidamos los sacos anales o simplemente no sabemos que existen, pero juegan un papel importante. Si no los limpias constantemente tu perro defecará con dificultad o sufrirá de estreñimiento severo y dolor.

Estos sacos se encuentran en la parte interna y final del recto, junto al ano. No se ven pero puedes palparlos. Para limpiarlos, levanta la cola a tu perro. Al lado del ano sentirás pequeños abultamientos –éstos son los sacos anales. El procedimiento es fácil. Colócate a un costado del animal; levántale la cola con una mano, y con la otra desliza suavemente los dedos índice y pulgar a ambos lados del ano para que no lesiones el área. Un líquido maloliente saldrá a presión: es excremento atrapado en los sacos que no puede salir sin una ligera presión. Si nada sale, no te preocupes: pudiera ser un buen signo, pues tu perro pudo hacerlo sin tu ayuda, con el famoso cochecito. Si no sale nada pero sientes abultamiento en los sacos, consulta al veterinario.

Si tienes un perro de raza pequeña seguramente tendrás que limpiarle los sacos anales. Si, en cambio eres dueño de uno grande o mediano, a lo mejor no tendrás que hacerlo, pero no te confíes.

Dientes. Son una parte importante, pues con ellos tu perro tritura el alimento que come. Lávalos con productos y cepillos especiales para perros; nunca con tu pasta, es muy agresiva para ellos, les pica y les arde. Si prefieres, proporciónale huesos de carnaza para que se los limpie él mismo y te liberes del round.

Ojos. Los ojos son la vida. Los animales de razas pequeñas suelen sufrir padecimientos en los ojos, generalmente se les irritan y lagrimean mucho. porque se encuentran cerca del suelo y el polvo los infecta. Te recomendamos laverle los ojos y el área por donde corre la lágrima –pelitos pigmentados– por lo menos tres o cuatro veces a la semana con agua de manzanilla tibia y fresca. Si tu animalito presenta otros signos, como ojos cerrados, párpados inflamados, dolor al tocarlos, comezón, inflamación del tercer párpado por más de cinco días, u opacidad del ojo, llévalo al veterinario para que haga la revisión pertinente. No dejes pasar más de ocho días sin que tu perro sea examinado por un veterinario. La negligencia puede ser grave.

Acostúmbralo a salir siempre con collar y correa. De esta manera puedes tener control sobre él y evitar que lo atropelle un coche, agreda a alguien, se pelee con otro animal o se extravíe.

Ponle siempre su placa de identificación. Si llegara a extraviarse, la placa aumenta grandemente tus posibilidades de encontrarlo.

Siempre lleva contigo una bolsa para levantar el excremento de la vía pública.

Vigila que no coma desperdicios, excremento de otros animales, tierra, etcétera, pues puede enfermarse.

Si vas a salir en coche, no le des nada de comer, por lo menos dos horas antes de la salida. Se trata de que no vomite ni defeque en tu coche. Puedes darle de beber agua solamente antes y después del paseo. De todos modos, asegúrate que orine antes de subirse al coche. De ser posible, llévalo en jaula transportadora; es lo mejor.

Lleva la placa de identificación y la cartilla de vacunación de tu perro. Esto es importante ya que si llegara a extraviarse, podrás buscarlo más fácilmente. O bien, si muerde a alguna persona, podrás avalar que tu mascota está vacunada y que la víctima de la mordedura no corre riesgo alguno. Recuerda que en ciertas partes del país hay cercos sanitarios y la cartilla te ayudará a que tu perro pueda pasar.

Deberás hacer paradas continuas para que el perro haga sus necesidades y un poco de ejercicio.

Trae siempre contigo bolsas para el excremento, para no dejarlo dondequiera.

Nunca dejes al perro dentro del auto por mucho tiempo cuando haga calor –consulta el apartado de choque térmico en la sección de primeros auxilios. Puedes meterte en problemas. Tu perro no sabrá lo que ocurre, en su desesperación puede averiar a tu coche, o, lo más corriente, defecar en él. Mejor llévale juguetes para que se distraiga durante el camino.

Ten mucho cuidado cuando el perro saque la cabeza por la ventana del auto, ya que el aire es tan fuerte que pudiera inducir conjuntivitis y otitis al perro, además podría saltar y accidentarse.

Algunos veterinarios recomiendan la administración de vitamina C y complejo B antes de un viaje largo para reducir los efectos del estrés y las nauseas. A lo mejor tu perro jamás ha viajado en coche. Lo más común es que comience a salivar en exceso y, en ocasiones, vomite y exprese deseos de defecar. Así pues, dale de comer 3 horas antes de partir. El exceso de salivación y el mareo irán desapareciendo conforme tu perro se acostumbre a viajar en el coche.

Toma providencias especiales, si debes viajar con un perro enfermo. Sobre todo si vas a volar ya que la temperatura en el área de carga del avión puede sufrir cambios bruscos. Por otro lado, si será un vuelo muy largo, tu perro puede presentar una emergencia y no habrá cómo auxiliarlo.

Jamás encierres a tu mascota sola dentro de un cuarto de hotel porque pudiera hacer muchas fechorías o molestar a otros huéspedes.

La mejor forma para que tu perro viaje es dentro de una jaula especial para transporte de mascotas, donde irá seguro y sin riesgo. Eso sí, la caja no te exime de tomar en cuenta las consideraciones descritas.

Recuerda que tú eres responsable de cuanto haga tu perro

enfermedades de tu perro

En esta página encontrarás una lista de las enfermedades que más frecuentemente atacan a los perros, con su correspondiente descripción y nuestras recomendaciones para atacarla o al menos para cuidar a tu mascota en lo que la haces revisar por un veterinario.

PIEL

La piel es un órgano expuesto a sufrir enfermedades constantemente. Las causas de sus problemas son muy variadas: cambios hormonales, alimentos, medicamentos, etcétera. A continuación se mencionarán las enfermedades más comunes en la piel.

Alergia al piquete de pulga. Es una reacción de hipersensibilidad a uno o más componentes de la saliva de la pulga, se adquiere principalmente en el verano. Es un problema muy frecuente y desesperante para ti y, sobre todo, para tu perro.

Signos clínicos que notarás

Zonas sin pelo en la grupa y en la base de la cola.

Tu perro se rascará y se lamerá desesperadamente hasta lesionarse de gravedad por sí mismo.

Zonas enrojecidas, sangrantes o con costras.

Tratamiento a seguir

Baña al animal con jabones antipulgas y/o apoya el tratamiento con productos orales, tópicos o inyectables, recetados por el veterinario.

Fungosis –problemas de hongos. Es una infección de la piel ocasionada por hongos que invaden y viven dentro del pelo, uñas o piel. La humedad causada por baños continuos, o el tener a tu perro alojado en un lugar húmedo y falto de ventilación, le ocasionaría una invasión fungal.

Signos clínicos que notarás
Zonas muy características, sin pelo, redondas; depende del tipo de hongo que está afectando a tu perro.

Tratamiento a seguir

Llévalo al veterinario para que recete la terapia correcta.

Laceraciones y heridas accidentales. Al estar jugando, tu perro puede sufrir raspones o cortadas que lastimarán su piel. Por fortuna, algunas pueden ser atendidas sin la ayuda del veterinario.

Signos clínicos que notarás

Zonas enrojecidas con o sin pelo.

Puede o no haber presencia de sangre.

Tu perro se rascará y se lamerá continuamente.

La zona afectada puede estar inflamada.

Tu perro puede sentir dolor si tocas el área afectada por el hongo.

Tratamiento a seguir

Verifica la zona afectada.

Corta el pelo del rededor.

Lava con agua y jabón neutro la zona; luego enjuágala perfectamente y sin tallar enérgicamente.

Seca la zona muy bien, esponjeando –sin tallar.

Aplica desinfectantes no agresivos con poder secante, como violeta de genciana, topazone, vetzarol, aluspray, etcétera.

En caso de que persista el problema o haya complicación bacteriana o fungal, consulta al veterinario.

Sarnas. Es la falta de pelo en diversas zonas causada por parásitos. Es un mal muy desagradable a la vista, así que evita que tu perro la contraiga. Hay tres tipos de sarna: una de ellas es la sarna demodésica, que no es contagiosa y solamente se presenta en cachorros al abatirse la respuesta inmunológica, ya que este parásito forma parte de la microflora normal de la piel. Las sarnas sarcóptica y soróptica, en cambio, son altamente contagiosas, por lo que es necesario que lo lleves al veterinario para que dé el diagnóstico a través de un frotis de la piel.

Signos clínicos que notarás

Comezón.

Falta de pelo en zona localizada.

Inflamación.

En la sarna demodésica las lesiones se localizan sólo en la cabeza y las extremidades.

En las sarcóptica y soróptica la comezón y las lesiones son más intensas y, a veces, sangrantes, y se localizan en el vientre, la cara, las extremidades, el tórax y las orejas.

Tratamiento a seguir

Llévalo al veterinario para dar el diagnóstico pertinente.

Pioderma. Es una infección bacteriana ocasionada por el exceso de humedad, inmunosupresión, automutilación, etcétera.

Signos clínicos que notarás

Zonas sin pelo inflamadas y enrojecidas.

Presencia de secreciones malolientes con o sin sangre.

Dolor.

Presencia de escamas.

Prevención.

En el caso de tener muchos pliegues en la piel –como el sharpei– es necesario una limpieza correcta cotidiana para evitar el exceso de humedad y la acumulación de bacterias entre los pliegues.

Tratamiento a seguir

Lleva al perro al veterinario para dar el tratamiento adecuado.

Tos de las perreras. Es la tos seca que puede darle a tu perro cuando esté junto con otros en un área sucia e infectada, dentro de jaulas y compartiendo utensilios con los demás. Es común que la contraigan los perros en las pensiones o las tiendas mal aseadas. Este mal se transmite por fomites –moco, saliva, estornudo, comederos, jaulas, etcétera. Si no la atiendes a tiempo con la terapia correcta, tu perro puede caer en cuadro de neumonía y pudiera morir.

Signos clínicos que notarás

Tos.

Moco seroso –transparente y sin olor.

Moco purulento –de color y maloliente.

Depresión.

Postración.

Inapetencia.

Fiebre –que apreciarás en el abdomen, los cojinetes plantares calientes y resecos, la nariz reseca.

Conjuntivitis.

Tratamiento a seguir

Limpia y desinfecta con cloro, cloruro de benzalconio, hipoclorito de sodio o clorhexidina el área donde vive tu perro, sobre todo si se aloja con otras mascotas para evitar una reinfección.

Aísla a los animales enfermos.

En caso de tener sólo un perro, desinfecta las áreas donde se encuentre y llévalo al veterinario.

Ya que el sistema respiratorio es muy delicado, no le administres ningún medicamento como aspirinas, jarabes, etcétera, porque complicarán el cuadro aún más.

Consulta al veterinario apenas presente alguno o varios de los signos mencionados, para que recomiende la terapia apropiada y la apliques a la brevedad.

Moquillo canino. Es una enfermedad viral común en los animales jóvenes y viejos no vacunados. Los animales infectados eliminan el virus en todas las secreciones del cuerpo, así como la orina y las heces. Las principales fuentes de infección son las tiendas de mascotas, los criaderos, los asilos, etcétera, cuando están sucios e infectados.

Signos clínicos que notarás

Son muy variables, pero lo más común es que presenten:

Falta de apetito.

Depresión.

Fiebre.

Rinitis y conjuntivitis con secreciones anormales –moco de color verde, con pus, etcétera.

Neumonía.

Bronconeumonía.

Vómito.

Diarrea.

Signos nerviosos en la fase terminal.

Prevención

Es posible aminorar o erradicar la incidencia de la enfermedad por medio de la vacunación. Si tuviste perros enfermos antes de que llegara el nuevo cachorro, desinfecta a conciencia con agua, detergente y cloro todas las áreas que aquel perro acostumbraba visitar por unos cuatro días consecutivos y enjuágala perfectamente con agua, para que no irrite las partes sensibles del nuevo cachorro.

Tratamiento a seguir

Depende mucho de tu constancia en la aplicación del tratamiento indicado por el veterinario.

Si tu perro llega a recuperarse tendrá secuelas nerviosas; los cojinetes plantares, al igual que la nariz, quedarán agrietados de por vida. A pesar de esto vivirá una vida casi normal.

Parvovirus, rotavirus y coronavirus. Existen enfermedades intestinales de origen viral, poco frecuentes en la actualidad gracias a la vacunación. Suele creerse que si el perro o cachorro está vacunado, será inmune. Sin embargo, si tu perro presenta alguna otra enfermedad o inmunosupresión, es susceptible a adquirir alguna de estas enfermedades. Respeta el calendario de vacunación para reforzar la capacidad inmune de tu mascota. Puede darse el caso de que tu perro presente la enfermedad estando vacunado, pero será leve y el médico veterinario podrá actuar inmediatamente, de modo que tu perro o cachorro posiblemente se salvará o sufrirá las menores consecuencias. Estas enfermedades son moquillo, parvovirus, coronavirus, rotavirus, entre otras, las cuales el especialista debe atender lo más pronto posible.

Signos clínicos que notarás

Vómito.

Intolerancia al alimento y agua.

Dolor abdominal.

Fiebre –abdomen caliente, cojinetes plantares calientes y resecas, nariz reseca.

Inapetencia.

Postración.

Estreñimiento.

Excremento maloliente.

Excremento duro como piedra.

Excremento con sangre.

Diarrea.

Diarrea con sangre completa.

Diarrea con sangre digerida –sangre morada o negra.

El tratamiento paliativo será limitado, desgraciadamente, porque las causas pueden ser muy variadas: intoxicación por plantas, plomo, insecticidas, desinfectantes, venenos, detergentes, úlceras gástricas, etcétera.

Tratamiento a seguir

Consulta al veterinario lo más pronto posible. Es la única opción para que dé su diagnostico y tratamiento a seguir.

Las enfermedades de la boca son muy variadas y principalmente se desencadenan por la falta de aseo. Las enfermedades más comunes son gengivitis, acumulación de sarro y pérdida o fractura de dientes.

Signos clínicos que notarás

Salivación excesiva.

Laceraciones.

Dientes fracturados.

Presencia de abscesos.

Inflamación de las encías.

Sangrado.

Mal aliento –halitosis.

Tratamiento a seguir

Consulta al veterinario para que confirme si es una pieza fracturada, o si el problema ha sido causado por caries o simplemente por exceso de sarro. Deberás dar seguramente una limpieza regular a los dientes de tu perro con productos dentales especiales.

Otitis. Es la inflamación del conducto auditivo o cartílago auricular, ocasionada por diversas causas. Ésta puede ser interna, media o externa.

Signos clínicos que notarás

Sacude demasiado la cabeza.

Inclina la cabeza hacia un lado.

Oreja u orejas caídas

Inflamación del oído y de la oreja afectada.

Tu perro se rascará mucho la oreja.

Pudiera haber sangrado.

Exceso de humedad en el conducto auditivo.

Acumulación de pelo y cerumen.

Predisposición de raza, esto quiere decir que las raza que tienen las orejas muy grandes y pendulosas, sufren más este padecimiento. Por ejemplo, los basset hound o los cocker ingleses.

Dolor.

Mal olor.

Cambios de conducta.

Pérdida de la capacidad auditiva.

Descamación.

Falta de pelo en las orejas.

Tratamiento a seguir

Revisa antes que nada los oídos, para verificar que no tienen adentro algún objeto extraño.

Si no hay objetos extraños en los oídos, lávalos con agua oxigenada rebajada con agua o con vinagre rebajado en agua, 2 veces al día por 3 días.

Seca perfectamente el área.

Si después de 3 días continúa el problema, consulta al veterinario.

Conjuntivitis. Es la inflamación de la conjuntiva causada por diversos factores, por lo que algunos de los signos presentados varían un poco en los animales.

Signos clínicos que notarás

Opacidad del ojo.

Resequedad del ojo.

Ojos enrojecidos.

Pérdida de la vista total o parcial.

Ojos cerrados.

Párpados inflamados.

Lagrimeo excesivo.

Inflamación del tercer párpado –bolita roja junto al lagrimal–.

Comezón en el área afectada.

Dolor a la palpación.

Presencia de lagañas con o sin pus.

Tratamiento a seguir

Lava los ojos de 3 a 5 veces al día, por 3 días, con agua de manzanilla del día y tibia, sin tallar enérgicamente.

Aplica fomentos de agua de manzanilla del día tibia por 5 minutos, con algodón, además de los lavados.

Si después de 10 días persisten las molestias, consulta al veterinario para que aplique la terapia correcta.

Hembras. Afortunadamente en este sistema son realmente pocas las enfermedades frecuentes. Aun así, mencionaremos las más comunes. La mayoría de los signos son muy semejantes, por lo que se trataran en general. Ahora bien, siempre visita al veterinario para que emita el diagnóstico y el tratamiento temprano y correcto de cada padecimiento.

Signos clínicos que notarás

Salida de líquido anormal de color opaco y/o maloliente por la vulva.

Orina anormal, mal oliente, de color lechoso u opaco.

Inflamación de la vulva.

Inflamación del vientre o abdomen.

Dolor a la palpación.

Vulva enrojecida.

Estos signos son muy similares a los de la piometra y la cistitis.

Piometra. Es una infección del aparato reproductor causada principalmente por la influencia hormonal, específicamente por la progesterona, la cual el organismo puede producir excesivamente, por una aplicación mal manejada o sobredosis.

Signos clínicos que notarás

Tu perra bebe mucha agua –polidipsia.

Orina mucho –poliuria.

Puede aparentar estar gestante, lo que se debe rectificar con el veterinario por ultrasonografía o radiología, según sea el caso. Sin embargo, toma nota:

–Radiología: No puede utilizarse en los primeros 15 días de la gestación, porque la radiación provoca malformaciones en los fetos.

–Ultrasonografía: Es un medio muy seguro que puede utilizarse en cualquier momento de la gestación, pues no afecta a los fetos, aunque es más caro y no todos los veterinarios cuentan con este servicio.

Tratamiento a seguir

Tu perra puede curarse sola en un periodo de cinco a ocho días, y no sufrir consecuencias posteriores; pero si persisten las molestias después de estos días, llévala al veterinario.

Si se cura sola, estrictamente en el celo inmediato que tu perra presente, deberá gestarse.

Sólo el veterinario puede diagnosticar y tratar este problema. Esto es muy importante que lo tengas presente.

Se puede practicar la radiología o ultrasonografía, según sea el caso.

Según sea el caso, también podrá practicarse la ovariohisterectomía –OVH o esterilización.

Cistitis. Es una infección e inflamación de la vejiga y/o de los conductos urinarios. Es multifactorial.

Signos clínicos que notarás

Orina lechosa, maloliente y pudiera presentar sangre.

Tratamiento a seguir

Sólo el veterinario puede resolver el problema.

Tumor venéreo transmisible –TVT. Es un tumor proliferativo que puede encontrarse en la vagina y la vulva, que se transmite directamente de las células tumorales durante el contacto sexual o social. Principalmente se contagia por el contacto con perros callejeros. Cabe mencionar que este tumor en específico no es exclusivo del aparato urogenital, ya que los perros que lo padecen lo transmiten a otros por contacto directo, lengüetazos o por el simple roce.

Signos clínicos que notarás

El TVT lo puedes encontrar solo o múltiple. Aparece como masas de consistencia suave, hemorrágicas, en forma de coliflor. El sitio más común es la vagina caudal o la vulva.

Los sitios extragenitales incluyen la piel, las cavidades oral, nasal, y el perineo, porque tu perra al lamerse los genitales toma células tumorales y, al acicalarse, se infectará otra parte del cuerpo e incluso a otros perros. Es altamente transmisible y agresivo. En este caso debes manipular a tu perra con guantes porque puedes contraerlo. Lo mejor es llevarla al veterinario para que confirme el diagnóstico.

Tratamiento a seguir

Este tratamiento sólo puede ser llevado a cabo por el veterinario.

Si es quirúrgico, el resultado puede ser eficaz en algunos animales si logra retirarse el tumor por completo. Sin embargo, después de la cirugía bastantes perras recaen en la enfermedad.

La quimioterapia puede utilizarse como un auxiliar de la cirugía o como procedimiento único, pero esto sólo puede determinarlo el veterinario.

Machos. Lo más común en los machos es la inflamación de testículos, el escroto y el prepucio, lo cual puede deberse a diversas causas como:

Infecciones de vías urinarias por diversos organismos.

Piquete de insectos.

Agresión física –golpes.

Pelea entre animales.

Diversos tumores.

Signos clínicos que notarás

Inflamación de los testículos.

Dolor a la palpación.

Zona enrojecida y caliente.

Crecimientos anormales alrededor de los testículos o del pene.

Crecimiento excesivo del prepucio.

Orina con sangre.

Inflamación del epidídimo.

Tumor venéreo transmisible –TVT. Los signos y el tratamiento son iguales que en la hembra, sólo que en el macho el tumor se encuentra en el prepucio, los testículos y el pene.

Tratamiento a seguir

La mejor opción es que lo lleves al veterinario porque puede acontecer mayores complicaciones que podrían ser fatales, además de que te pueden contagiar.

Pododermatitis. Es un padecimiento multifactorial, aunque común, en los perros que habitan en lugares húmedos o bien, es provocada por parásitos, como en el caso de las sarnas.

Signos clínicos que notarás

Postración.

Dolor al caminar.

Cojera.

Dolor a la palpación.

Puede presentarse sangre.

Puede haber infección y por lo tanto salida de líquido mal oliente y pus.

Presencia de llagas o grietas.

Tratamiento a seguir

Generalmente las causas son exceso de humedad o por desinfectantes usados en el hogar y/o productos irritantes, como el cloro y los detergentes.

Con agua y jabón neutro lava delicadamente los cojinetes plantares.

Seca perfectamente el área.

Aplica agua oxigenada a presión con una jeringa de 10 ml sin aguja.

Aplica desinfectantes con poder secante, como violeta de genciana, topazone, licor de forge, aluspray, vetzarol, etcétera.

Aplica desparasitantes de uso tópico, por lo que consulta con el veterinario para que determine el producto a utilizar.

Repite el tratamiento –sin lavados– 2 veces al día por 3 días.

Si persisten las molestias después de estos 3 días, llévalo al veterinario porque pudiera haber complicaciones graves, incluso la afección podría llegar a hueso y terminar en la muerte de tu perro.

Si tu perro habita en un lugar con piso de cemento, caluroso y sin sombra, muy probablemente sufrirá quemaduras en los cojinetes plantares. En efecto, las quemaduras pueden ser hasta de tercer grado.

Signos clínicos que notarás

Postración.

Dolor al caminar.

Cojera.

Dolor a la palpación.

Presencia de llagas o grietas.

Pudiera haber sangre.

Al complicarse pudiera haber presencia de pus.

Tratamiento a seguir

Resuelve la causa de raíz, proporcionando suficiente sombra a tu perro.

Si hay laceraciones, aplica agua oxigenada a presión con una jeringa de 10 ml sin aguja por 3 días.

Si persisten las molestias por más de 5 días, llévalo al veterinario para aplicar el tratamiento pertinente.

La rabia es una enfermedad bastante grave que ha cobrado miles de vidas humanas en el mundo, y que no ha sido erradicada de nuestro país, por lo que es importante que cada año todos los peros y los gatos sean vacunados. Una de las principales causas, por la que no se ha logrado controlar la enfermedad en un 100 %, es el número tan elevado de animales callejeros. Constituyen un gran foco de infección de ésta así como de muchas otras enfermedades. Desgraciadamente, la sociedad no atiende las campañas para el control de la población de pequeñas especies, e incluso defienden a perros y gatos callejeros. Con todo, es importante que los vacunen y desparasiten, y aprovechen las campañas de esterilización gratuita con el fin de evitar el crecimiento desmedido de estos animales que muchas veces sólo tienen dueños ocasionales. Sólo así puede controlarse la transmisión de la rabia, así como de muchas epidemias.

Transmisión

Se transmite principalmente por la mordedura profunda de un animal infectado, a través de la saliva. El virus penetra el tejido nervioso, para luego migrar hasta el sistema nervioso central y las glándulas salivales de donde se libera.

El consumo de carne de animales muertos e infectados no sometidos a cocción también es un agente de contagio.

Existen animales que pueden transmitir la rabia sin presentar signos clínicos.

El virus, sin embargo, no resiste el calor, además que muchos desinfectantes lo inactivan fácilmente.

Los signos clínicos se presentan de 2 a 8 semanas después de la infección, que es el tiempo de incubación del virus.

La rabia comprende tres fases:

Sin signos evidentes.

La primera fase con frecuencia pasa inadvertida, pero puedes notar signos sutiles de cambio de comportamiento, fiebre, reflejos lentos y que tu perro se lamen constantemente en el sitio de la mordida, como si tuviera mucha comezón.

Furiosa.

El sistema nervioso central ya es invadido: notarás signos de comportamiento errático, como irritabilidad, inquietud, ladridos, agresión por episodios, ataques a objetos inanimados, rascan, gruñidos inexplicables, fotofobia y comportamiento sexual anormal. También puede tu mascota desarrollar desorientación y convulsiones.

Paralítica.

Se desarrolla parálisis, que frecuentemente primero afecta a la extremidad mordida, luego la faringe –percibirás un cambio en el ladrido. Siguen problemas para respirar y parálisis de la mandíbula que verás caída, lo que provocará un exceso de salivación.

Diagnóstico

Se hace un estudio de la cabeza y las glándulas salivales del animal, ya que cualquier perro sospechoso a rabia se debe poner en cuarentena o someterse a eutanasia. Y las autoridades locales se deben poner en sobre aviso a la población del área, por si mordió a alguna persona y se de pronto tratamiento; mientras se confirma si las pruebas fueron positivas a rabia.

Tratamiento a seguir

No hay tratamiento posible. El animal rabioso tendrá que ser sacrificado por las autoridades de la Secretaría de Salud. Los humanos que la padecen pueden sobrevivir si se vacunan rápidamente.

La lucha contra esta enfermedad depende de la conciencia de la sociedad para que vacunen a los perros y gatos domésticos, así como a los animales callejeros.

La displasia de cadera es un defecto de la articulación de la cadera –coxo-femoral–, con distintos grados de afección, que generalmente sucede en las primeras etapas de la vida de un perro. Puede afectar una o las dos articulaciones de la cadera.

Esta enfermedad, con frecuencia hereditaria, es común en perros de razas grandes y gigantes, como grandes daneses y san bernardos. Asimismo surge como consecuencia del peso excesivo que sostiene la cadera. Las razas pequeñas, sin embargo, pueden también sufrir de displasia, aunque esto es menos común.

La displasia puede prevenirse si proporcionas a tus cachorros una alimentación balanceada, que no excesiva –consulta la sección de alimentación–.

Signos clínicos que notarás

Cojera de uno o los dos miembros afectados.

Dolor después de hacer ejercicio.

Dolor al incorporarse y al caminar.

Resistencia al movimiento.

Postración.

Diagnostico

Depende mucho de la historia clínica, el examen físico y la evaluación radiográfica que haga el especialista.

Tratamiento a seguir

El veterinario impondrá uno de dos tipos de tratamiento: el de mantenimiento y el quirúrgico.

El primero se recomienda a animales ligeramente afectados o para aquellos que se encuentren en la etapa inicial de la enfermedad. Es importante que lleves a tu perro al veterinario especialista para que ponga en marcha el tratamiento más adecuado. Sin embargo, generalmente mitigará las molestias por un tiempo, ya que finalmente tendrás que someterlo a la cirugía. Lo que puedes hacer de inmediato es restringirle toda actividad, con el fin de disminuir la inflación de la articulación y por ende disminuirá el dolor.

En cuanto al tratamiento quirúrgico, debes considerar que es muy caro. Además, es necesario y de gran importancia que un veterinario especialista determine el procedimiento a seguir con el individuo.

Como puedes ver, es muy importante que cuando tu perro no se sienta bien, acudas al veterinario.

RAZAS DE PERROS

Hay más de cuatrocientas razas de perros... todo un mundo de particularidades y diferencias como para volver loco hasta al más experto. Por ello, nos hemos propuesto dedicar cada quincena a tratar con cierta profundidad las características de una raza en especial

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