cuidados y enfermedades periquitos

INTRODUCCIÓN
En esta sección pretendemos ofrecer un conjunto de ideas sobre el pájaro doméstico más extendido en los hogares de todo el mundo: El periquito.
Es un ave inteligente, simpática, limpia, muy sociable, de pocas exigencias, prolífica, pueden emitir palabras, es fácil de conseguir y ofrecen numerosas ventajas para aquellas personas que disponen de poco espacio. Es el animal ideal para aquellas personas que viven solas y gusta a los niños. Todo ello motiva que sea considerado un animal de compañía ideal, especialmente en los Estados Unidos de América donde existen grandes clubs y entidades dedicadas exclusivamente a fomentar su selección y a animar a los propietarios y criadores de periquitos que se cuentan por millones.
El periquito ondulado ("Melopsitacus Undulatus") es originario de Australia, pertenece al Orden de los Psitaciformes y a la Familia de las Psitácidas, a las que se llama también Aves Prensoras por poseer características cigodáctilas en sus patas, ya que de sus cuatro dedos, dos se dirigen hacia delante y los otros dos hacia atrás, en lugar de tres hacia delante y uno hacia atrás como en la mayoría de las aves. A esta família pertenecen además los loros, cotorras y papagayos. En total forman un grupo de más de 300 espécies.
En Australia siguen viviendo periquitos en estado silvestre, en altiplanicies bordeadas por grandes bosques en cuyos árboles anidan, horadando sus troncos con su potente pico y ayudándose de sus patas que le permiten mantenerse en las posiciones más 0inverosímiles. Suelen anidar en grupos de dos o tres parejas en el mismo tronco, lo que prueba su predisposición a la reproducción y vida en colectividad. Son unos excelentes planeadores y realizan largos vuelos en busca de alimentos para ellos y sus crías. Se alimentan preferentemente de semillas, hierbas y fruta madura.
El color del periquito silvestre es verde. En la parte anterior de la cabeza y cuello tiene una máscara de color amarillo, en la que destacan tres manchas negras en cada lateral del cuello. Las plumas de las alas, espalda y nuca, tienen un borde amarillo que al sobreponerse unas sobre otras dan la impresión de ondas u ondulaciones, de donde procede su denominación latina de "Melopsitacus Undulatus".
En el año 1790, los naturalistas Nodder y Shaw describen las características de los periquitos ondulados pero es en 1840 cuando de la mano del naturalista John Gould llegan a Europa las primeras parejas de periquitos (cuatro ejemplares) y se inicia la gran afición a la reproducción y cría en cautividad de estos pájaros. La afición pasó rápidamente a América y tuvo tal éxito que a finales del siglo XIX, el gobierno australiano tuvo que prohibir la captura, venta y exportación de periquitos australianos y otras pequeñas cotorras para evitar su extinción. En 1850, en el Zoo de Amberes, se expusieron en una gran pajarera, varias parejas de periquitos australianos, que con gran asombro se reprodujeron en cantidad. En 1862, el Zoo de Londres empezó acriar algunos ejemplares. Como curiosidad, diremos que en el Museo de Historia Natural de Kensington, se exhibe disecado un periquito de color verde oscuro, capturado en 1902. En nuestros días debido a la cría selectiva en cautividad, se ha obtenido un amplio abanico de tonalidades cromáticas (más de 30), tan vistosas y variadas que han hecho del periquito, el pájaro doméstico más apreciado y extendido por todo el mundo. Como anécdota menos agradable, citaremos que en Francia en el año 1914, con motivo de la declaración de la guerra mundial, en el criadero comercial de Mr. BASTIDE, al ser intervenidas y confiscadas por el gobierno todas las semillas, fueron sacrificados en un solo día 120.000 periquitos. Actualmente, solamente en Inglaterra existen más de 15.000 criadores.
Al estar en cautividad el animal es totalmente dependiente y estará en manos del cuidador el que el animal viva sano y feliz. Estas aves quieren mucho a la persona que se ocupa de ellas, reconocen su voz y se expresan de forma que dan a comprender sin dificultad sus necesidades. Los periquitos son muy inteligentes y sensibles, y si alguien los molesta o los hace sufrir, lo exteriorizan agarrándose a los barrotes de la jaula y gritando para llamar la atención del criador. Si están contentos, su alegría de vivir se manifiesta con la extraordinaria vitalidad de que están dotados. Rutinarios, se ponen nerviosos si a la hora precisa que están acostumbrados nadie viene a limpiar su jaula y a ponerles agua fresca y comida. Cuando los periquitos ven acercarse a las personas conocidas aumenta su vivacidad. Cuando los periquitos que han sido adquiridos ya mayores, o se les ha trasladado a una nueva jaula y se comportan de este modo, indica que ya se ha establecido una relación de confianza.
La cría de periquitos da enormes satisfacciones. Quien se prepare para cuidar esta clase de pájaros no debe olvidar que la base principal para establecer buenas relaciones con estas avecillas es la confianza que el criador debe conquistar con paciencia y constancia. Los periquitos, como todos los animales, tienen una instintiva desconfianza hacia el hombre y esta desconfianza hay que vencerla con inteligencia. El criador debe ser buen psicólogo y comprender lo que puede molestarles y lo que los alegra. Al acercarse a la jaula hay que moverse con calma. Hay que evitar, siempre que sea posible, agarrar y mantener las aves en la mano, ya que podemos provocarles un verdadero shock además de posibles fracturas en las patas o en las alas.
El objetivo de todo buen aficionado debería ser que sus animales esten siempre en óptimas condiciones, para lograrlo es necesario el respeto a la naturaleza y la curiosidad y constancia de un investigador. Existen numerosas publicaciones a las que el aficionado no siempre tiene acceso. En El Periquito Feliz! pretendemos poner a su disposición información básica de casi todo lo que afecta a los periquitos y de lo que puede esperar de ellos, que es mucho...
MORFOLOGÍA
El aspecto general de un periquito ondulado australiano suele variar poco.
Un buen ejemplar mide, desde la cabeza a la cola unos 20'5 cm. Debe dar la impresión de un pájaro sano, limpio y bien cuidado, manteniéndose erguido en un ángulo imaginario de unos 30° respecto a la vertical. Las alas deben estar pegadas al cuerpo y descansando sobre el inicio de la cola, sin cruzarse entre sí. La cola debe ser recta, proporcionada, en línea con el cuerpo y terminada con dos largas plumas. La longitud ideal de las alas es de 9'5 cm. , y ocupan 2/5 partes de la longitud total del periquito.
Los ojos deben ser vivaces y brillantes. El pico estará curvado hacia dentro y centrado en la cara es robusto y muy móvil gracias a la articulación de la mandíbula superior. La zona cérea es de color azul en los machos y rosada o marrón en las hembras. La cabeza debe ser larga, redondeada, la frente erecta y simétrica La máscara debe ser clara y larga, con manchas bien separadas, grandes y redondas, bien delimitadas y distribuidas de forma simétrica. El cuello corto, ancho y bien formado. El dibujo o diseño de la cabeza, cuello, espalda y alas debe destacare con toda nitidez sobre el color de fondo. Sea cual sea la tonalidad de su color, este deberá ser nítido y sin degradaciones.
Las patas deben ser robustas para permitirles trepar hábilmente, de una medida adecuada a la envergadura del periquito, con dos dedos hacia adelante y los otros dos hacia atrás agarrándose a los barrotes con fuerza y seguridad.
COLORES
Sin duda alguna, los periquitos no destacan por su "agradable" canto. De lo que no hay duda es que disponen de un impresionante plumaje que a través de la selección genética ha multiplicado su variedad encontrando en la actualidad infinidad de combinaciones.
Si nuestros ejemplares no proceden de criadores que nos informan sobre su árbol genealógico, elegir el color de la descendencia futura es una tarea ardua y compleja cuando pretendemos criar periquitos adquiridos en el comercio o en un mercado. Podemos llevarnos también un sinfín de agradables sorpresas: como obtener en hermoso ejemplar azul turquesa de padre verde oliva y madre lutino (amarilla con las puntas de las alas blancas).
A grandes rasgos podemos decir que el color de la descendencia viene determinado por la carga genética de los padres. De este modo podemos hablar de colores dominantes, recesivos y ligados al sexo:
Dominante: Es el de carácter hereditario que se transmite sin excepción a todos los sujetos nacidos en primera generación.
Recesivo: Es el de carácter hereditario que sin manifestarse en primera generación permanece latente y aparece en sucesivos cruces.
Ligado al sexo: Son determinados caracteres que se transmiten únicamente a través de los Genes contenidos en los cromosomas sexuales. Se habla de los Factores Ligados al Sexo porque los periquitos que los poseen, al ser apareados con sujeto de color puro, producen una descendencia de machos de un color y de hembras de otro color distinto. Los hijos machos son portadores de un determinado factor mientras que las hembras reproducen el color puro que le ha transmitido su padre.
De este modo se puede establecer que: El blanco siempre es recesivo.
El amarillo y el azul son dominantes sobre el blanco.
El violeta y el gris son dominantes frente al azul y el blanco.
Y finalmente, el verde es siempre dominante.
SELECCIÓN
Hay que adquirir a los animales en establecimientos especializados o directamente de los criadores. En cualquiera caso el principiante deberá solicitar toda la información posible aunque siempre el criador le proporcionará los mejores consejos. Siempre que nos sea posible seleccionaremos ejemplares anillados que nos darán mayores garantías. En todo caso el establecimiento debe ser de nuestra confianza y cumplir unos requisitos mínimos en cuanto se refiere al orden y limpieza: jaulas limpias y ordenadas con los comederos y bebederos en condiciones óptimas. Animales con espacio suficiente, protegidos del sol y de las corrientes de aire, etc.
Al comprar un periquito debemos asegurarnos que se trata de un animal sano para ello observaremos su comportamiento en la jaula: deberá mostrar atención a nuestra presencia sin por ello agitarse violentamente. Sus movimientos deben ser vivaces. Debemos evitar aquellos animales que se muestran somnolientos, acurrucados en un rincón o con las plumas ahuecadas. El plumaje debe ser brillante, liso y con las plumas ordenadas, debemos comprobar también que las plumas que rodean la cloaca estén limpias. Las alas estarán pegadas al cuerpo sin presentas posturas extrañas. Los ojos deben ser redondos, bien abiertos, sin legañas o lágrimas. El pico debe ser de longitud normal y no presentar deformaciones. La cera superior del pico de color vivo, lisa y entera con las fosas nasales limpias de mucosidades permitiendo una respiración tranquila sin sonidos de ninguna clase. Los excrementos deben tener una consistencia pastosa no demasiado líquidos para comprobarlo podemos esperar observando al animal hasta que defeque. Un apetito o sed exagerada denota también una posible enfermedad. Las patas deben presentar un aspecto sano, sin costras o escamas resecas y con los dedos y uñas al completo y en buen estado. Unas patas lisas y en perfectas condiciones suele ser indicio de juventud.
Siempre es recomendable adquirir un ejemplar joven. En los ejemplares anillados reconocer la edad del ave resulta sencillo, ya que en el anillo se suele inscribir, entre otros datos, el año del nacimiento. En los ejemplares de periquito más jóvenes las ondulaciones de la cabeza llegan hasta la frente. A medida que pasa el tiempo y van cambiando las plumas este inicio se retrasa dejando visible la clásica máscara. La zona cérea nos indica también la edad. En los ejemplares jóvenes es de un color rosado que luego tiende al marrón si es hembra o al azul si es macho.
Al llegar a casa debemos situar al animal en la jaula. Esta estará situada en su lugar definitivo con los comederos repletos para no tener que molestarlo durante un tiempo y vaya acostumbrándose a su nuevo hogar y a sus nuevos cuidadores. Es normal que tras el traslado el animal se muestre agitado por lo que intentaremos asustarlo lo menos posible. Si está situado en una zona de paso o con niños podemos cubrir la jaula total o parcialmente con un paño para evitar que nos vea. Si vamos a instalarlo en una pajarera, es recomendable esperar y mantenerlo unos días en jaula hasta asegurarnos de su perfecto estado de salud. Poco a poco los periquitos se irán adaptando a sus compañeros y a nuestra presencia.
ALOJAMIENTO
Podemos alojar a nuestros pájaros en jaulas o pajareras, pero siempre debemos intentar ofrecerles una espacio tan amplio como nos sea posible, siempre es preferible la forma rectangular. Los periquitos, al igual que la mayoría de las aves vuelan hacia delante, no hacia arriba, por lo que la altura no es lo más importante.
Jaulas:
Podemos encontrar infinidad de modelos pero debemos decantarnos por las rectangulares evitando aquellas que presentes formas extrañas o desarrollo en vertical. Evitaremos las jaulas de madera, menos higiénicas y que no siempre resisten el trabajo de los picos. Además suelen estar barnizadas con lo que pondríamos en peligro su salud. Elegiremos en su lugar jaulas de metal más resistentes, fáciles de limpiar y menos atractivas para los parásitos. El espacio entre los barrotes no debe superar 1cm.
La jaula debería estar provista de un cajón extraible con una rejilla para recoger los excrementos y facilitar su limpieza al tiempo que evita que los animales entren en contacto directo con sus excrementos. Las puertas deben permitir el paso de la mano. Si deseamos instalar un nido u otros accesorios deben ser como mínimo dos, una para el nido y otra para acceder al interior de la jaula. El tamaño recomendado de una jaula para un periquito será de 30cm de ancho, 40 de alto y 50 de largo. Cuantos más animales deseemos acoger tanto mayor debería ser la jaula.
Los barrotes deben tener el diámetro adecuado, 1 o 1'5 cm, si son demasiado delgados Podrían provocar un crecimiento excesivo de las uñas y si son demasiado ancho podrían producirles calambres. También podemos utilizar arboles artificiales o fabricarnos uno con una rama seca, asegurándonos que no haya sido tratada con pesticidas.
Los comederos, bebederos y bañeras pueden ser de diversos materiales pero elegiremos aquellos más fáciles de lavar y desinfectar: plástico, cerámica y cristal. Existen diferentes diseños: colgados, en tubo, cubiertos, interiores, exteriores, etc. y elegiremos el más adecuado para nuestra jaula. También podemos incluir juegos como columpios, espejos, cascabeles o campanillas, cadenas, etc. Aunque no debemos abusar de ellos para evitar quitarle demasiado espacio. En los comercios especializados encontraremos nidos de madera adecuados para los periquitos. Con un poco de paciencia y buen hacer podemos construírselo nosotros mismos.
La jaula debe situarse en un lugar tranquilo, lejos de televisores, teléfonos y timbres que los asusten, alejado de las corrientes de aire y de los vapores de lavabos y cocinas, y a cierta altura del suelo ya que los pájaros están acostumbrados a ver las cosas desde arriba y eso les proporcionará seguridad. Debe situarse la jaula en un lugar luminoso evitando la exposición directa a los rayos del sol. Si se trata de un animal sólo lo instalaremos en una habitación donde se haga vida para proporcionarles la compañía que estos animales tan sociables necesitan.
Pajareras:
La pajarera es, para aquellos que dispongan de espacio suficiente, una solución mejor que la jaula ya que proporciona a nuestros periquitos mucho más espacio. Las pajareras se utilizan para albergar un numero elevado de pájaros por lo que resulta difícil controlar la formación de parejas. Quien desee dedicarse a la selección y cría para la obtención de determinados caracteres debe preferir la jaula.
Podemos distinguir entre pajareras interiores y exteriores. Se diferencian en que una podemos tenerla en casa y la otra esta situada en el exterior. Una pajarera interior debería tener como mínimo 1metro de ancho, 1 metro de alto y 2 de largo. Con frecuencia están provistas de ruedas para facilitar su traslado y disponen de cajones para su limpieza. Las pajareras interiores no dejan de ser jaulas grandes por lo que deben situarse del mismo modo.
Las pajareras exteriores son fijas ya que suelen ser de considerable tamaño. Deben estar orientadas al sur y disponer de un tejado para proteger a los periquitos de la lluvia y el sol. En lugares fríos deben disponer de un pequeño cobertizo para protegerlos de las bajas temperaturas. Las mejores son las de metal ya que la madera sufre mucho a la intemperie y los tratamientos podrían matar a nuestros periquitos.
HIGIENE
Los periquitos son unos animales muy limpios, pasan bastante tiempo arreglándose y les encanta bañarse ya sea en agua o arena.
Si le procuramos barrotes de madera dura, huesos de jibia o pastillas de cal donde puedan frotarse evitaremos un crecimiento excesivo de uñas y pico. Si este crecimiento se produjera deberíamos acudir al veterinario para que se los corte. Con un poco de practica podemos cortarle las uñas nosotros mismos con unas buenas tijeras o alicates evitando tocar el capilar. No estaría de más que la primera vez fuéramos al veterinario para aprender a hacerlo correctamente.
La jaula debe lavarse con detenimiento al menos una vez al mes utilizando algún tipo de desinfectante. El fondo de la jaula debe cambiarse cada tres o cuatro días, para facilitar la tarea suele ponerse arena especial que se vende en las tiendas de animales o papel de periódico, y el cajón limpiarse bien con algún desinfectante. Siempre que utilicemos desinfectantes de cualquier tipo aclararemos bien para evitar intoxicaciones.
Los comederos y bebederos deben limpiarse también. Los contenedores con las semillas deben soplarse cada día para eliminar las cascarillas que dejan al comer y ocultan semillas, y el agua de los bebederos debe cambiarse cada día, especialmente en verano. Aprovecharemos esa operación para limpiarlos bien. Es importante renovar diariamente frutas y verduras así como bizcochos, galletas y otros amasijos, especialmente todos aquellos que contengan huevo, porque se estropean con mucha rapidez.
Los periquitos, al igual que todos los psitaciformes, son seres muy sociables y necesitan compañía siempre que podamos debemos procurarle pareja, en caso contrario queda en nuestras manos proporcionarle la atención suficiente.
ALIMENTACIÓN
En libertad los periquitos viven en la sabana y cerca de los bosques y se nutren básicamente con las semillas de las hierbas de los prados. También consumen frutos y ocasionalmente, durante la época de cría en especial, pueden completar su dieta con algunos pequeños invertebrados. Debido a esos hábitos, los periquitos se encuentran más cómodos si los comederos se encuentran cercanos al suelo de la jaula.
Existen en el mercado numerosos preparados de semillas especiales para periquitos que nos ayudarán a proporcionarle una dieta sana y saludable. En este caso debemos fijarnos en la calidad del producto y procurarle unas semillas lo más frescas posible consultando la fecha de envasado del producto.
Podemos prepararnos nosotros mismos la mezcla comprando las semillas en tiendas especializadas y procurando que estén frescas y limpias. Existen infinidad de formulas según el clima y la época del año, mezclas para preparar la cría, el invierno (cuando están en pajareras exteriores), problemas de salud,... Una mezcla básica debe contener mayoritariamente mijo, alpiste y panizo. A estas semillas se les añaden otras para mejorar su aportación alimenticia.
Para completar su dieta no deben faltarle otros alimentos como frutas y verduras. Las frutas deben ser frescas, bien limpias y maduras, servidas a temperatura ambiente. Dándoselas frías de la nevera podríamos causarles problemas intestinales y si están podridas o pasadas podríamos provocarle diarreas. Las frutas a las que podemos recurrir son muy variadas pero recomendamos especialmente la manzana, la pera, el plátano y la uva. Entre las verduras podemos ofrecerles con toda seguridad la lechuga, la escarola, la col y la zanahoria.
Otra fuente de energía son las semillas germinadas, que podemos conseguir dejándolas en agua durante unos días. Durante este tiempo, deberemos cambiarles el agua diariamente. Cuando empiecen a germinar las secaremos y se las ofreceremos a nuestros periquitos en un recipiente aparte para poder retirarlas fácilmente.
También podemos ofrecer a nuestros periquitos un sinfín de suplementos alimenticios como amasijos de huevo, galletas o bizcochos. En cualquier caso su uso se limitará a lo estrictamente necesario. En casos de carencias de vitaminas o minerales podemos acudir a complejos vitamínicos y otros suplementos industriales aunque es recomendable consultar antes al veterinario.
Es muy importante no dejar restos de frutas ni verduras en la jaula ya que se estropean con gran facilidad, especialmente en verano, y podríamos provocarles diversos problemas intestinales.
Además de alimentos debemos suministrar a nuestros animales agua limpia que debe cambiarse diariamente, especialmente en verano.
REPRODUCCIÓN Y CRÍA
Para criar periquitos lo principal es disponer de una pareja de reproductores.
Como hemos comentado anteriormente, diferenciar el sexo de los periquitos resulta bastante sencillo en los ejemplares adultos. Basta con observar la zona cérea que tienen sobre el pico. En los machos presentará un color azulado mientras que en las hembras puede variar de un rosado pálido a un pardo oscuro. Distinguir el sexo de los ejemplares jóvenes supone un mayor esfuerzo ya que en esta etapa ambos sexos presentan la zona cérea de un color rosado. En cualquier caso podemos guiarnos por otros signos externos como la distancia entre las patas, mayor en el caso de las hembras, o recurrir a la palpación abdominal para descubrir el tamaño del espacio entre el hueso de la cadera, mayor en las hembras para permitir el paso de los huevos durante la puesta.
De todos modos no son recomendables los apareamientos entre ejemplares demasiado jóvenes puesto que, con mucha probabilidad, los huevos no estarán fecundados y la puesta supone un esfuerzo desmesurado e inútil para la hembra. En general se recomienda no someter a cría a los ejemplares en su primer año de vida.
Como ocurre entre los humanos, no todas las parejas se llevan bien. Para encontrar la pareja ideal lo mejor es disponer de un grupo y dejar que sean las propias aves quienes elijan a su compañero/a. Si pretendemos realizar una cría selectiva, podemos intentar emparejar a un par de ejemplares manteniéndolos aislados durante un tiempo. Después acercaremos las jaulas para que se oigan y, posteriormente, dejaremos que se vean y que lleguen a tocarse entre los barrotes de la jaula. Si observamos indicios que nos hagan augurar una relación positiva podremos pasarlos a la misma jaula. Si el sistema no funcionara podemos volver a intentarlo aunque, si esta vez no funcionara deberíamos desistir y buscar una nueva pareja.
Una vez elegida la pareja, deberemos proporcionarles todo lo necesario para facilitar la tarea de criar una nidada:
Para empezar deberemos cuidar su alimentación. Además de su dieta normal a base de semillas, tendremos especial cuidado en proporcionarles frutas y verduras variadas y en buen estado. Asimismo podemos ofrecerles diversos tipos de amasijos a base de huevo, muy ricos en proteínas, para permitir un rápido desarrollo de la nidada. También deberemos ofrecerles un aporte extra de calcio, necesario para la formación de la cáscara, cuidando que no falte en la jaula pastillas de calcio o huesos de jibia. Una dieta pobre en calcio puede ser causa de huevos frágiles y provocar la descalcificación de los huesos de la hembra. Otro alimento rico en proteínas es la pasta para insectívoros que podemos encontrar en los comercios, aunque los animales necesitarán de un tiempo para acostumbrarse a ella.
En el mercado existen jaulas especiales para una pareja de periquitos. Son algo mayores que las convencionales ya que deberán albergar a la pareja más los polluelos.
A la jaula deberemos añadirle un nido. En libertad, los periquitos construyen sus nidos en agujeros en los troncos de los arboles. En cautividad les proporcionaremos una caja nido de madera que podemos adquirir en los comercios o tiendas de animales o que podemos construir nosotros mismos con maderas sin barnizar. Unas medidas mínimas podrían ser: 10 cm de ancho, 10 cm de alto y 20 de largo, con un agujero circular de 4 cm de diámetro. De todos modos nuestras aves agradecerán un espacio algo mayor.
Los periquitos no suelen forrar el nido por lo que es aconsejable echar un poco de serrín para evitar que los huevos rueden y se den golpes que pudieran estropearlos.
Si criamos a nuestros pájaros en una pajarera el numero de nidos debe ser el doble que de hembras ya que estas suelen ser muy exigentes a la hora de elegir. Esto puede ocasionar numerosas riñas en nuestro aviario por lo que deberemos estar muy atentos a lo que ocurra en su interior.
En cautividad, los periquitos no tienen un período de reproducción establecido y pueden criar durante todo el año. Si disponen de las condiciones adecuadas pueden llegar a realizar tres puestas al año aunque, por el desgaste que eso conlleva, no es aconsejable someter a las hembras a más de dos puestas.
El cortejo de los periquitos es bastante fácil de reconocer. El macho adopta una postura erguida, levanta las plumas de la frente, da pasitos o pequeños saltos ante la hembra, se balancea en los barrotes para intentar llamar su atención al tiempo que emite suaves reclamos. El macho agasaja a la hembra acariciando sus mejillas y nuca. Intenta darle golpecitos en el pico y le ofrece comida regurgitada.
Si acepta a su compañero, la hembra se vuelve cada vez más mansa, responde a sus caricias y acaba aceptando la comida que le ofrece. Esta es una señal inequívoca que el apareamiento está cerca.
En este estadio, la hembra empieza a frecuentar el nido, realizando numerosas visitas que aumentan en número y duración a medida que se acerca el apareamiento.
El momento exacto en que este se produce lo determina la hembra. Esta se acurruca sobre el barrote abriendo las alas permitiendo que el macho la monte agarrándose con las patas a las plumas de su espalda. El macho intentará fecundarla poniendo en contacto las cloacas para introducir el liquido espermático en la cloaca de la hembra, cosa que no siempre ocurre en el primer intento. En pajarera es posible que una hembra se aparee con un par de machos por lo que no podremos controlar el origen de su descendencia.
La hembra seguirá visitando el nido y pasará cada vez más tiempo en él. Cuando ponga el primer huevo empezará la incubación. A partir de entonces irá poniendo un huevo cada día, generalmente al amanecer o al atardecer, hasta un número de 4 a 8.
La incubación dura unos 16 días y corresponde únicamente a la hembra, que raramente abandona el nido. El macho la alimenta regurgitando la comida en su pico tal y como lo hizo durante el cortejo. Para tener éxito es necesario proporcionar a la pareja toda la tranquilidad posible.
Pasados unos diez días de la puesta, podemos comprobar si los huevos han sido fecundados mirándolos a trasluz. Si son fértiles serán opacos. Si no lo son aparecerán traslúcidos. Sin toda la nidada apareciera algún huevo infecundo podríamos dejarlo pero si todos lo fueran, deberemos retirarlos para ahorrar a la pareja un esfuerzo inútil y animarlos a emprender una nueva nidada.
Los polluelos nacerán pasados 16 días en el mismo intervalo con que fueron puestos así que entre el más joven y el mas viejo puede haber una diferencia de más de una semana.
Puede ocurrir que los polluelos más jóvenes mueran aplastados por sus hermanos mayores. La hembra no interviene en los nacimientos así que cada periquito deberá nacer por sus propios medios. Una vez fuera, la hembra se encargará de lanzar las cascaras fuera del nido.
En sus primeros días de vida, los polluelos se alimentarán con una papilla semilíquida conocida también con el nombre de "leche de periquito". A medida que pasen los días el alimento regurgitado será más pastoso incluyendo trozos de semillas. Esta tarea la comparten macho y hembra.
A veces, por exceso de celo, el macho puede volverse agresivo contra la hembra, atacándola cada vez que abandona el nido para hacer sus necesidades y llegando a herirla. Dado el caso deberíamos separar al macho y trasladarlo a otra jaula. Esta situación deja toda la cría en manos de la hembra. Es una tarea agotadora, por lo que es conveniente dejar descansar a la hembra por algún tiempo antes de emprender una nueva nidada.
Al cabo de poco menos de un mes (entre 20-25 días) los polluelos empiezan a abandonar el nido. A pesar de ello aún no son periquitos adultos y sus progenitores seguirán alimentándolos durante un tiempo. Estas comidas irán espaciándose cada vez más obligando a los jóvenes periquitos a buscar alimento por su cuenta. Esto no resulta de su agrado y pueden perseguir a sus padres durante horas en busca de comida, incluso cuando son capaces de alimentarse por sí mismos (con alrededor de un mes de vida: 30-40 días). Una solución consiste en separar a los jóvenes poniéndolos en una jaula que permita a los padres alimentarlos cuando quieran sin verse perseguidos.
Si por los motivos que fuere (muerte, incapacidad, abandono,...) los padres no fueran capaces de criar a sus polluelos y no consiguiéramos otros padres adoptivos, podemos recurrir a la cría artificial manteniendo los huevos en una incubadora y alimentándolos manualmente cuando ya han nacido, del modo como lo harían sus padres. Podemos ayudarnos de una jeringuilla y en los comercios especializados podemos encontrar pastas de cría para tal fin. De todos modos la cría artificial requiere mucha dedicación y esfuerzo.
ADIESTRAMIENTO
El adiestramiento de un periquito debe empezar cuando este es aún joven, hablándole de forma tranquila, ganándonos su confianza hasta que se acostumbre a nuestra presencia. Poco a poco podemos intentar acercar nuestra mano, primero deberemos acostumbrarlo a verla cambiando la comida o limpiando la jaula. Con el tiempo podemos ofrecerle golosinas dejando la mano y apartándola lo justo para que no se asuste de modo que acabe aceptándolas directamente de nuestra mano y llegue a aceptar caricias. Esto nos puede llevar meses de trabajo y la intención es conseguir que nuestra presencia altere lo menos posible a nuestros animales. Asimismo podemos entrenar a ciertos animales para que no se asusten en exposiciones, concursos, etc.
Si queremos enseñarle a hablar tendremos que tratarle del mismo modo repitiéndole una y otra vez la misma palabra. A poder ser siempre por la misma persona y evitando las distracciones. Si vemos que nos ignora es inútil seguir. Tampoco podremos enseñarle nada en compañía de otros periquitos.
Además, no todos los periquitos aprenden a hablar.
ENFERMEDADES DEL PERIQUITO
ENFERMEDADES
Los periquitos son aves bastante rústicas y resistentes siempre que se les procuren las atenciones adecuadas:
Alejar la jaula de los rayos de sol directo, la excesiva humedad y las corrientes de aire.
Mantener la jaula y sus complementos (comederos, bebederos, juegos, etc.) bien limpios.
Proporcionarle una alimentación sana y equilibrada primando la calidad sobre la cantidad.
Procurarle la compañía de sus congéneres.
No obstante, hay algunos sintomas que pueden hacernos sospechar sobre una posible enfermedad:
Si come o bebe en exceso.
Si se mueve poco, esta decaído y se aparta hacia un rincón.
Si tiene las plumas alborotadas, deslucidas, erizadas, o pierde plumas.
Si tiene las alas caídas, los ojos hinchados, o permanece acurrucado y esconde frecuentemente la cabeza bajo ellas.
Si respira con dificultad, tose, estornuda o desprende secreciones nasales.
Si tiene las patas o vientre hinchados
Si las heces manchan las plumas de alrededor de la cloaca, evacua con dificultad o tiene diarrea.
Al observar alguno de estos sintomas debemos trasladar al periquito a un lugar protegido, templado o cálido y suministrarle el tratamiento adecuado tras consultar con el veterinario. Si el animal reside en una pajarera lo separaremos y lo trasladaremos a una jaula para seguir su evolución.
Estas son algunas de las enfermedades que afectan a los periquitos:
Coccidiosis :
Es una inflamación intestinal provocada por parásitos que provoca diarreas sanguinolentas y un adelgazamiento muy rápido. No es difícil de erradicar. La limpieza de la jaula es esencial para prevenirla.
Colibacilosis :
Es una peligrosa enfermedad infecciosa que provoca a los animales somnolencia, abatimiento y diarrea de color verdoso. Se trata con estreptomicina (consultar al veterinario) y puede causar estragos en las pajareras por su fácil propagación.
Inflamación intestinal :
Es una de las enfermedades más frecuentes y suele estar provocada por una alimentación inadecuada: Alimentos en mal estado, pasados, muy fríos, aunque también podría estar causada por una infección o por parásitos. Provoca apatía, somnolencia, diarrea y sed. Se trata con antibióticos (consultar con el veterinario). También en este caso la limpieza y especialmente el control de la calidad de los alimentos son la mejor prevención.
Muda Anómala :
Los periquitos no tienen, como tienen otros pájaros, una época de muda determinada sino que van mudando plumas a lo largo de todo el año. Una muda anormal puede estar causada por muy diversos factores: estrés, cambios bruscos de temperatura, carencia de vitaminas, etc. Lo mejor es procurar al animal una localización fresca (no fría), sin corrientes y una dieta variada y rica en vitaminas.
Muda Francesa :
La muda francesa es una muda anormal de las plumas de la cola y de las alas. Justo cuando empiezan a salir las nuevas plumas, caen de nuevo por lo que les resulta muy difícil volar. Esta enfermedad es de origen desconocido así como su solución. Se puede mejorar la alimentación de los animales. Pasado cierto tiempo desaparece.
Parátitos Externos :
Acaros, piojos y muchos otros parásitos pueden atacar a los animales si no se mantiene una higiene correcta. Para eliminarlos existen infinidad de productos en el mercado, muchos de ellos se usan pulverizados sobre las jaulas y utensilios. Atención, pueden ser tóxicos para los animales.
Psitacosis :
Enfermedad infecciosa mortal transmisible al hombre. No se dan casos desde hace años. Provoca somnolencia, diarreas, adelgazamiento, inflamación intestinal, convulsiones y muerte. La limpieza es la base de la prevención y conocer la procedencia de nuestros animales una garantía.
Pulmonía :
Enfermedad provocada frecuentemente por las corrientes de aire. El periquito presenta una respiración dificultosa, ruidosa y desprende secreciones por las fosas nasales. Es necesario procurar al animal un lugar cálido y tranquilo.
Salmonelosis :
Producida generalmente por la ingestión de alimentos en mal estado. Provoca los sintomas habituales de decaimiento, etc., y una abundante diarrea.
Lombrices :
Hambre y sed anormales pueden indicar la existencia de lombrices intestinales. Debe proporcionarse a los animales una alimentación ligera y fresca, vitaminas y antibióticos (consultar al veterinario).
RAZAS DE PERIQUITOS
8 comentarios
demesto -
Que le pasa ?
alba_97 -
Espero respuesta
ma.de la luz sanyos -
carmen -
admin -
eso seria mejor que s elo preguntasena sus veterinarios....
MAGALI PARRA -
nicolas -
quisiera saber si es recomendable que poner un mosquitero alredor de la jaula para que no salga las plumas y virus que suelta espero mensaje
ying ling -
les agradeceria mucho que me digeran que es y como solucionarlo. gracias